martes, 25 de enero de 2011

Quito, una gran experiencia

Hemos pasado dos días increíbles en la Capital de Ecuador, además del hermosísimo centro histórico, que fue lo único que en realidad pudimos conocer, el contacto con la gente de acá me ha dejado sensasiones muy positivas.
No quiero hacer el informe muy largo, pero en general hay una muy buena imagen del Presidente entre la gente, incluso algunas personas que nos dijeron no estar de acuerdo en un 100% con el gobierno, reconocieron que las acciones de Correa benefician principalmente a los sectores más olvidados de la historia, y por eso el gran apoyo de la población.
Además, hay un clima de bastante discusión en las calles, en la plaza Grande, donde se encuentran el Palacio de Gobierno, la Iglesia, etc, la gente se junta a discutir. Algunos de política, otros de religión, otros de fútbol (los menos), pero hay un clima de discusión que pocas veces había visto en una Plaza de cualquier parte.
Por otro lado nos hemos encontrado con militantes del Partido del compañero Rafael, y da la sensación de que les falta mucha formación, pero que son gente absolutamente del pueblo, no hay (al menos los que se pueden ver) ni grandes intelectuales ni nadie que tenga "la verdad absoluta", por lo que es algo muy positivo.
Voy cerrando el informe de Quito contándoles que pudimos presenciar el acto del cambio de guardia de los Granaderos, en el cual el propio Presidente sale al balcón a presenciar y saludar a la gente. Es dificil de explicar lo que sentimos en ese momento, pero fue verdaderamente emocionante.
Como dato de color les comento que conocimos al famoso doctor Pacht Adams (o como se escriba), pero el verdadero no el de la pelicula. Junto con mucha gente de todas las edades y todos absolutamente locos y disfrazados, recorrieron parte de Quito con el simple objetivo de hacer reir a la gente. Otra experiencia realmente linda.
Casi me olvido, el Doctor fue invitado al balcón junto a las autoridades, otro gesto sorprendente de Correa.
Estuve charlando con la gente del Partido y logré que me regalen una bandera. Una pavada, pero quería contarlo.

Saludos a todos, gracias por seguir la información y por escribirme.
Se extrañan algunas costumbres argentas.

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